Qué te extraña Violetita, si la gente se olvida de ti todo el tiempo... :(
Entradas
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Despeguemos juntas los pies del suelo, vayamos a perseguir nuestro sueño. Somos más que amistad a través de la distancia, somos historia, somos memoria. Somos un propósito compartido, designado por Dios. Somos hermanas, en tierras lejanas. Nos une la sangre de un corazón mexicano, los juegos de niñas que siempre jugamos.
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Hoy me preguntaba qué me hace feliz, evidentemente tengo una serie de respuestas y de factores tanto profundos como superficiales. Pero Dios como siempre me compartió su respuesta. Ha terminado la tormenta. He hecho una alianza de paz y no pienso romperla. No temas, mi pacto sigue en pie y mi amor es tuyo eternamente.
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Es cierto, quizás este espacio tiene el 80% de cosas tristes, pero hoy no es una de ellas, aunque para ser sincera siento un poco de nostalgia. Cada cierre de año se siente ese espacio de saber que se deja atrás una etapa. Me pregunto cuánto he madurado este año. Ha sido uno de los más pesados de mi vida, pero también de esos que dejan huella y regeneran el alma. Siento que comienzo a sanar lentamente, mi corazón sonríe y late al ritmo de una canción de amor, la más cursi, la más tierna. Una vez más vuelvo a redefinir quién soy y quien no quiero volver a ser jamás. Dicen que lo que no te mata te hace más fuerte. Y aquí estoy, a 10 pasos de subir al tercer piso... más sabia, más fuerte, más humilde. Agradezco a Dios por cuidar mis pasos y velar mis sueños, por hacerme entender que sus planes siempre son mejores que los míos.
Buen viaje, Don Mario
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Esa espera interminable, un soplo en agonía. Por un soplo de Dios venimos a este mundo y de la misma forma nos vamos. El último suspiro, la línea delgada y efímera que divide la tierra del cielo . La línea en suspenso. Sigue esperando y no pasa nada, mientras pasa todo. ¿Qué sigue en la vida después de la muerte? La muerte de un padre, de un tío, un hermano, un hijo. Qué sigue después de alzar los brazos y entregarle a Dios a ese ser amado en la tierra, al guerrero que luchó hasta el último segundo y por ello ha alcanzado la gracia mayor, le han vestido de blanco, su color favorito, sus zapatos de charol y su fresca loción. Le han lavado los pies, el cuerpo y el alma. Está listo para postrarse ante Dios y degustar el banquete del cielo. Abran las puertas, corre Don Genaro a recibirlo, corre Emilia y lo abraza con júbilo. ¡Bienvenido Mario, has llegando hasta nuestro Padre Celestial! Que suenen las trom...